¿Cómo estás?
Una pregunta y una serie para sentirnos más en comunidad
Mi noche de sábado fue tan emocionante que no me moví de mi cama por 4 horas seguidas mientras terminaba de ver la última temporada de The Bear.
Más que una serie de gastronomía, es una serie sobre una familia que tiene un restaurante, porque crecieron -y conectan- alrededor de la comida. Y lo que justamente mencionan al final, es que eso es lo que hace especial al restaurante, y por esa misma razón, me ha encantado la serie: no se trata del restaurante, se trata de su gente.
Las primeras temporadas se centraron más en el caos, la transformación y la creatividad culinaria. Esta última, después de todo lo que atravesaron, se sintió muy diferente, desde la cinematografía hasta los diálogos. Los personajes, aunque en el mismo espacio desde hace años, han sido transformados.
Y me atraviesa. Me emociona. El cambio, constante universal. La familia, de donde todos venimos. Y esas metas o cumbres que nos proponemos y que a mitad de camino creemos que no lograremos atravesar, pero que en conjunto son más llevaderas. Suspiro. Me ha dejado pensativa.
Me sorprende pensar en cómo cambiar la manera en la que respondemos a los estímulos puede transformar toda una dinámica familiar: un líder que no sabe manejar su estrés, estresa al grupo, y un líder que es compasivo y calmado, puede dar la seguridad al grupo para atravesar cualquier tormenta en calma. O cómo los espacios también nos definen desde el orden o el desorden. O incluso cómo soltando la autoexigencia podemos permitir el crecimiento del grupo desde la confianza en el otro.
Me pregunto sobre la familia, y sobre cómo aunque podemos discutir, siempre hay que intentar reparar y volver a acercarnos. Creo que amar no es cambiar a un otro, pero si creer junto a él que puede lograrlo. No es obligar al cambio, pero si impulsar y acompañar. Creer en el potencial, incluso si no lo ves a primera vista.
Carmy creyó en su gente, y los ayudó a sacar lados de si mismos que ni ellos sabían que tenían. Y creo que eso es lo más bonito de acompañarnos: recorrer lugares antes inexplorados, que en solitario no nos atreveríamos a transitar.
Otra idea que se me ha quedado es el concepto de ser más un team player. En uno de los últimos capítulos le dicen a Carmy que su problema es que no sabe jugar en equipo. Es el mejor chef, sí, habilidad no le falta, pero no se deja ayudar y cree que debe cargar solo con toda la responsabilidad. Y creo que por momentos he pecado de ser muy solitaria. Encerrarme en mi burbuja, en mi escritorio y en mis proyectos creativos. Pero no les he preguntado como van los suyos.
¿Cómo estás?
Cuéntame cómo estas con lo que sea, tu creatividad, tu espiritualidad, tu empresa, te leo en los comentarios.
Algo tan sencillo como preguntarle a tu gente que tal está, como va, darles una llamada, preguntar más que contar, nos puede hacer sentir un poquito más cerquita. En un mundo cada vez más polarizado y separado por una pantalla, hoy nos invito a volver a lo humano.
Y les recomiendo ver The Bear, en Disney Plus o en Hulu. Empieza muy caótica pero la transformación es verdaderamente hermosa. Esta última temporada y el cierre de la serie me deja contenta, reflexionando sobre mi propia comunidad.
Cuéntame si la haz visto y como vas en los comentarios. Te mando un abrazo, y te desea mucho calor de tu gente presencial y virtual,
-poetaviajera




¡Hola, buenos días! Qué bonito texto, gracias. ¿Cómo estás? Justamente venía pensando esto a la vuelta de mi paseo intenso matutino (mientras no pueda entrenar más fuerte por mi páncreas). Venía pensando que hemos dejado de ser "tan amigos" o de trabajar la amistad. Hemos caído en el otro extremo eso motivado por el discurso de "pon tus límites, cuídate al máximo" y ahora es "si no me apetece contestarte, no te contesto", "si no me apetece ir, no voy" y sí, en parte sí pero... se nos está olvidando que la amistad se trabaja, que si una amiga te llama es por algo que necesita igual que tú a ella aunque sea charlar, que se contesta aunque sea para decir "ahora no puedo, luego te llamo". Estamos en la era del yo-first y está bien pero se nos está yendo un poco de las manos creo y dejamos de hacer comunidad, comunidad de la buena. Y luego, la echamos de menos cuando vienen reguleras. ¡Gracias! Feliz día.